Esta la historia de un fantasma que se pone enfermo porque vive en un lugar muy solitario. A través de divertidas rimas el doctor Godofredo piensa que este fantasma no tiene gripe, ni tiene asma, sino que su problema es la soledad.
Entonces le hace una receta donde no hay ni jarabes, ni pastillas, ni inyecciones.... Sino caricias, besos, cosquillas y achuchones.
Así que, lo mandó a un castillo espectacular con una familia de fantasmas muy cariñosa que, al despertar todas la mañanas, le iban a dar caricias, besos, cosquillas y achuchones.
Escuchamos atentamente el cuento, dejándonos llevar por la suave melodía.
Es una composición musical que Benjamín Britten escribió en 1946. En su origen fue un encargo para una película documental educativa titulada "Los instrumentos de la orquesta". Esta obra es una de las piezas más conocidas del autor y una de las más utilizadas en la Educación Musical.
Con el siguiente musicograma podemos seguir la audición.
Había una vez una ciudad grande, con muchos edificios de muchas clases: grandes, pequeños, altos, bajos, ..., todos ellos llenos de gente. Las casas se ponían contentas cuando estaban llenas pero había una que estaba muy triste y lloraba todas las tardes.
Era la casa Pentagrama, que tenía cinco plantas, pero en ella no había nada, solo polvo y telarañas; y si todavía se mantenía en pie era gracias al andamio que la sostenía: La Clave de Sol.
Un día llegó la Música a la ciudad, una familia muy grande que buscaba sitio para vivir. De repente, vio a Pentagrama: "¿Y si probamos a instalarnos aquí?" pensó toda la familia.
La Música entró en Pentagrama y enseguida la casa parecía otra: limpia y reluciente, animada y elegante. Pronto comenzaron a sonar en aquella casa sonidos agradables y toda la ciudad aprendió a cantar con la Casa de la Música.
Pincha en el siguiente enlace y practica dibujando la clave de sol. ¡Ánimo!